La antigua Cárcel de Villa era un mal buhardillón, dividido en celdas donde los presos no tenían comodidad ni estaban seguros. La prisión no tenía aquel horror majestuoso con que los poetas nos han pintado todos los calabozos. Pero a Lázaro antojábasele un sombrío edificio, gigantesco sepulcro de vivos, de altísimas y negras paredes, de gruesos e inaccesibles torreones, con un gran foso lleno de aguas cenagosas y verdes, con largas filas de mazmorras, de las cuales la más lóbrega y subterránea era la suya. Se le figuraba estar muchos pies bajo tierra; creía que aquella reja daba a algún conducto misterioso, y que detrás de los muros habría una presa de agua. En su sueño creyó sentir el ruido de un torrente: el agua entraba con lentitud; enormes ratas corrían buscando entre los pies del preso refugio contra el naufragio. Todo se le representaba según las siniestras relaciones de las cárceles de la Inquisición que había leído en sus libros.

La Fontana de Oro

Datos

Dirección:

Plaza de la Villa, 5

GPS:

40.4151190, -3.7106141

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